En directo en la Waldbühne, Berlín (03.08.)

Con el paso lateral y la patada

Keith Richards: más preciso de lo que ha sido en años, Ronnie Wood: su habitual carácter dominante, Mick Jagger: una maravilla del mundo. Los Rolling Stones dan el último concierto de su actual gira europea, pero puede que no sea el último.

En realidad, está claro desde el principio -cuando Keith Richards se adelanta, primero, balanceándose flojamente sobre sus rodillas, seguido por Mick Jagger, haciendo cabriolas, rebotando, esquivando y pateando una vez- que esta va a ser una velada estupenda. Aquí, en este anfiteatro monstruosamente grande pero, según los estándares de Stones, de nuevo pequeño, llamado Waldbühne. Tras un breve homenaje con imágenes cinematográficas del fallecido Charlie Watts en la pantalla del escenario, el espectáculo comienza con ‘Street Fighting Man’, que era de esperar después de los anteriores conciertos de la gira, y sin embargo es sobrecogedor ver a los verdaderos Rolling Stones ahí abajo ahora, haciendo cabriolas como hombrecitos.

Lo que sigue: Un breve bloque de EXILE ON MAIN ST, con ‘Tumbling Dice’ y ‘Rocks Off’ – y ‘Out Of Time’, una canción de 1966 que en realidad sólo se coló en el programa en esta gira y, con los brazos agitándose en el aire por todos lados, es algo así como la canción de fiesta de buen humor de la noche: «Baby, baby, baby, you’re out of time…» Comía salchichas al curry y pasteles de carne durante el día, cuenta Mick Jagger, «y después de cinco aguardientes mi alemán era perfecto». Abucheos y aplausos.

Los Rolling Stones en directo en Berlín 2022:

[https://wwwyoutubecom/watch?v=98O5SzZkj8U

Mientras que ‘Fool To Cry’ (al igual que ‘All Down The Line’, tocada por primera vez en esta gira europea) emociona hasta las lágrimas, todavía hay que acostumbrarse al nuevo ‘Living In A Ghost Town’, al menos así lo siento yo. Pero el público sigue cantando los «Woahohos» entre sí en modo de preguntas y respuestas mucho después de que la canción haya terminado, hasta que Keith Richards toca el riff de ‘Honky Tonk Woman’ – y se le permite tomar el micrófono para ‘You Got The Silver’ y ‘Happy’. Jagger se toma un breve descanso. A cambio, fuerza su voz hasta alturas extraterrestres en ‘Miss You’. Midnight Rambler’, que parece durar un cuarto de hora, se descompone primero en sus partes individuales pieza a pieza, para volver más potente, más rápido y más urgente. Y a partir de ahí, todo son éxitos de público: ‘Paint It Black’, ‘Start Me Up’, ‘Gimme Shelter’ (genial con la cantante Sasha Allen), ‘Jumpin’ Jack Flash’. Con ‘Sympathy For The Devil’ y ‘Satisfaction’ (incluyendo un increíble solo de Keith Richards) se llega al final.

«Qué gran noche», dice Jagger con sinceridad en su divertido pero sorprendentemente inteligible alemán, «qué gran noche, ¡guau!». Al parecer, ya es el 118º concierto de los Stones en Alemania, y hoy una cosa es segura: no puede, no debe ser el último. Richards toca mejor y con más precisión de lo que lo ha hecho en años, Ronnie Wood muestra su habitual aplomo y lo que hace Jagger a los 79 años es una maravilla del mundo.

Este es el aspecto que tenía tras el infame concierto de los Stones en la Waldbühne hace 57 años:

[https://wwwyoutubecom/watch?v=-XM-tUB-Y58

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