Blues Boom: Robert Johnson | Classic Rock

Walter Trout sobre la influencia del rey del blues del Delta y la leyenda de la bifurcación del camino.

La magistral técnica guitarrística de Robert Johnson es legendaria, y Eric Clapton describió su estilo vocal, casi espeluznante, como «el grito más potente que se puede encontrar en la voz humana». I Believe I’ll Dust My Broom», «Sweet Home Chicago», «Terraplane Blues», «Love In Vain Blues» y «Hellhound On My Trail» son sólo algunas de sus canciones que se han convertido en clásicos del rock, versionadas por Led Zeppelin, Fleetwood Mac, los Rolling Stones, Clapton, Lucinda Williams y Larkin Poe, por nombrar algunos.

Muchas de estas versiones recibieron mucha más atención de la que recibió su creador en su corta vida. Johnson nació en 1911 y murió a los 27 años, pero sus originales quedaron inmortalizados en el indispensable muestrario de 1990 THE COMPLETE RECORDINGS, la «zona cero» del blues del Delta grabado.

«Robert Johnson era un guitarrista y cantante increíble», dice Walter Trout. «En estos temas suena como si fueran tres tipos porque toca una línea de bajo, un ritmo y pistas de slide, ¡todo al mismo tiempo! Hay personas que pueden replicar esa nota por nota, pero les falta la chispa de la creatividad. Pero las canciones, para mí, son la verdadera razón por la que está en su propia liga entre todos estos tipos como Blind Lemon Jefferson, Blind Willie McTell, Charley Patton y Blind Willie Johnson. Son universales, inmortales y clásicos. En todo el canon del blues, sus melodías están en la cima absoluta.

Mi canción favorita es ‘Love In Vain Blues’. Me hace llorar, siempre me hace llorar. También ‘Cross Road Blues’ es increíble, tanto la guitarra como la voz. Toda la historia de la bifurcación del camino en la que vendió su alma al diablo… Siempre que hablabas con B.B. King, te decía: ‘No, eso es mentira’. Los azules son hermosos. Y la belleza no viene del diablo». Estas canciones fueron fundamentales para el nacimiento del rock’n’roll. Y lo absolutamente inconcebible, cuando escuchas a Clapton, a los Stones y a toda esta gente tocando estas grandiosas canciones, es que el hombre nunca ganó un céntimo con ellas.

En total, Johnson recibió 38 dólares, que fueron todos sus ingresos por estas canciones. Con suerte, al menos sus descendientes recibirán derechos de autor por ellos. Es uno de los muchos creadores de blues que murieron en la indigencia (supuestamente envenenados por el marido de una de sus amantes). Esa es la verdadera tragedia de esta música. Su influencia mundial es monumental y, sin embargo, los tipos que la inventaron nunca obtuvieron ni de lejos el reconocimiento que merecían. Y murieron sin saber que su música viviría para siempre».
Pista asesina: ‘Cross Road Blues’

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